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Por:
Humberto Alvarez Laverde.
Son numerosos los directivos de
empresa que se hacen la siguiente pregunta: ¿Porqué en nuestra
empresa, donde hemos realizado inversiones importantes en
formación sobre temas de mejora continua, no avanza el proceso
con la velocidad que deseamos, en especial, cuando esperamos
resolver problemas de productividad y calidad significativos
para mantener la capacidad competitiva? Este es un reflejo del
desánimo de numerosos responsables de áreas industriales que han
emprendido programas de 5S, TPM, SMED, Lean, etc y no han
logrado los resultados esperados o no son suficientes para
responder a los cambios que exige hoy el entorno económico. Vale
la pena explorar este tema para identificar causas (Parte A) y
soluciones (Partes B - C) para este tipo de situaciones en la
empresa. De acuerdo a nuestros estudios de investigación, las
causas más frecuentes de la pérdida de eficacia de los programas
de mejora son entre otras, las siguientes:
1. Los programas se han implantado
con una fuerte concentración en métodos técnicos, con poca
atención, a los procesos de cambio del comportamiento humano.
2. Los programas no cuentan con
una estructura organizativa que respalde el proceso de mejora en
toda la organización. Se trata de una iniciativa exclusiva de un
equipo reducido de técnicos. La alta dirección no se ha
comprometido con el proceso de cambio y ha delegado en un
responsable el proceso de cambio.
3. En los procesos prácticos de
mejora, la dirección media (supervisores, encargados o jefes de
turno) no participan activamente en el proceso de implantación,
ya que están concentrados en "administrar" la rutina diaria, en
lugar de "guiar" el cambio.
4. Los procesos de mejora no
poseen sistemas de dirección poderosos que permitan sostener por
largo plazo las iniciativas de mejora. Las acciones de
mejora están desarticuladas con los objetivos estratégicos de la
compañía o no se disponen de mecanismos específicos para
controlar y promover su logro.
5. Falta de visión y misión en
toda la organización. Programas de mejora continua son
desarrollados como programas técnicos y no cuentan con una
visión que anime e inspire a los participantes a lograr altas
metas, tanto personales como corporativas.
6. Estrategia de formación
deficiente. En numerosas iniciativas de formación se cree que
las presentaciones en Powerpoint y proyectores excelentes serán
suficientes para lograr cambios en el personal. Estas reuniones
son cortas y unidireccionales; esto es, el personal no es actor
del proceso de formación; se transforman en observadores y con
curiosidad atienden las explicaciones. Sin embargo, al salir de
las clases, la información comunicada no se transforma en acción
verdadera de cambio.
7. Falta de programas de refuerzo
y reconocimiento de los logros alcanzados. Numerosas empresas
emplean sistemas de sugerencias individuales y grupales para
reconocer la creatividad e innovación del personal. Sin embargo,
estos programas no están articulados con programas de mejora
continua o simplemente premian una idea y no la productividad
continua de ideas a lo largo del tiempo.
8. Falta de espacio para el
diálogo y conversación. Las empresas han utilizado como
mecanismos de trabajo, largas sesiones grupales y reuniones.
Estas reuniones no han dado los resultados esperados. Primero
que todo, por la dificultad de convocarlas, reunir al personal
de los diferentes turnos, pérdida de tiempo en las reuniones por
la falta de desarrollo de habilidades de trabajo en equipo,
disciplina y liderazgo deficiente. Existe la creencia que
para mejorar continuamente, es necesario crear sistemas de
trabajo en salas de reuniones alejados de los sitios de trabajo.
Las empresas emplean poco formas de trabajo como la gestión
diaria de 5 o 10 minutos, modelos de formación "justo a tiempo"
o en "tiempo real", sistema CEDAC para el análisis de problemas
en el puesto de trabajo y otros mecanismos útiles para hacer de
las acciones de mejora, una actividad dinámica que se realiza en
cada momento en el puesto de trabajo.
9. Falta de fuertes relaciones
interfuncionales. Cuando las iniciativas de mejora en el pasado,
han sido responsabilidad de un departamento y este no ha actuado
en el pasado en forma dinámica, es frecuente que este
departamento impida el progreso de las mejoras, especialmente
las que nacen de los niveles operativos. Es frecuente escuchar
los siguientes comentarios de algunos directivos de
departamentos de mantenimiento, calidad, ingeniería de proceso y
otros donde se aprecia la existencia de este freno a los
procesos de mejora: "ellos no saben como funciona el sistema",
"no tienen la capacidad para entender el tema", "en lugar de
mejorar van a deteriorar el equipo", "nosotros somos los
responsables de este asunto, que ellos se dediquen a su labor",
etc. La falta de esta clase de relaciones de cooperación entre
áreas funcionales de la empresa, implica una pérdida de agilidad
en la respuesta a las acciones sugeridas por el personal
operativo. Al no ofrecer soluciones concretas en corto tiempo,
el personal operativo pierde la ilusión e interés para continuar
aportando sugerencias de mejora.
10. Falta de datos y metodología
de trabajo. Para mejorar es necesario contar con información. Es
frecuente la falta de métodos de recogida de datos, proceso y
análisis de estos. Numerosas iniciativas de mejora se logran
practicando los principios de prueba y error. Este sistema es
lento, poco seguro e ineficaz para lograr resultados concretos.
En los procesos de mejora no es suficiente aplicar como
instrumento de trabajo, técnicas como la tormenta de ideas.
Estas no son suficientes y no aplican para todo tipo de
problemas. La falta de tecnología "suave" para la búsqueda de
oportunidades es una causa frecuente de la baja productividad de
los procesos de mejora continua.
He presentado un decálogo de las
principales causas que hemos encontrado, sobre la falta de
eficacia de los sistemas de mejora. No están ordenados por
frecuencia o por impacto. Un estudio cuantitativo posterior, nos
podrá orientar en esta dirección. Este estudio, es el producto
de la aplicación del método Delphi, en los que participan
directivos, personal operativo y consultores. Permite
identificar los puntos clave para la actuación directiva, en
empresas que pretenden desarrollar acciones de mejora e
intervención profunda en sus organizaciones.
En la siguiente entrega, propongo
soluciones a este tipo de inquietudes que los directivos tienen
y que seguramente, usted también está enfrentando.
Humberto Alvarez Laverde. Ms.C. y
MBA. Director de ceroaverias.com
Barcelona, España. febrero 6 2005
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