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Por:
Humberto Alvarez Laverde.
En esta entrega analizamos algunas
de las soluciones que proponemos para la mejorar la eficacia de
los programas TPM, actuando sobre los puntos discutidos en la
entrega anterior:
P. Los programas se han implantado
con una fuerte concentración en métodos técnicos, con poca
atención, a los procesos de cambio del comportamiento humano.
S. La creación de hábitos es
fundamental para lograr sostener los procesos TPM, 5S, y otras
estrategias. Los coordinadores de esta clase de proyectos deben
conocer los principios y metodologías para intervenir los
comportamientos de las personas (cambio organizacional). Desde
Pitágoras (Versos Dorados), hasta nuestros días (7 hábitos de
las personas altamente eficaces - S- Cobey) se han
publicado numerosos recursos bibliográficos, útiles para el
desarrollo de hábitos y nuevos comportamientos de las
organizaciones y de sus integrantes. Creo que estos temas son
asignaturas obligatorias para cualquier coordinador, directivo o
consultor en estos proceso de mejora. Las organizaciones las
hacen y las forman las personas; tanto el TPM, como las 5S y
otras estrategias de mejora, pretenden que los "recursos
internos", como el conocimiento, experiencia y capacidad de
análisis, se pongan al servicio de la mejora de la productividad
y capacidad competitiva de las empresas.
P. Los programas no cuentan con
una estructura organizativa que respalde el proceso de mejora en
toda la organización. Se trata de una iniciativa exclusiva de un
equipo reducido de técnicos. La alta dirección no se ha
comprometido con el proceso de cambio y ha delegado en un
responsable el proceso de cambio.
S. La creación del Comité TPM o 5S
a alto nivel de la compañía es fundamental para liderar este
proceso. La formulación de objetivos y el diseño de mecanismos
de control al nivel superior de la compañía, debe garantizar la
supervivencia a largo plazo de este tipo de proceso de mejora.
La promoción, soporte, motivación y asignación de recursos, son
responsabilidades del equipo superior de la empresa y no se
pueden delegar a la coordinación de proceso de mejora.
P. En los procesos prácticos de
mejora, la dirección media (supervisores, encargados o jefes de
turno) no participan activamente en el proceso de implantación,
ya que están concentrados en "administrar" la rutina diaria, en
lugar de "guiar" el cambio.
R. La estructura funcional es la
que debe implantar en cada área las actividades TPM y 5S.
¿Porqué esta dirección no asume el liderazgo? ¿donde están los
fallos organizacionales?. Una de las principales causas del
fracaso de los proceso TPM y 5S es la existencia de la creencia
que es el facilitador o coordinador TPM o 5S, quien debe
implantar el proceso, aspecto este muy alejado de la realidad.
Para resolver este asunto, se deben establecer los medios de
gestión y desarrollar el entrenamiento para la supervisión (no
de conceptos TPM y/o 5S), sino de gestión y liderazgo del TPM y
5S. La producción de buenos principios de gestión TPM y 5S
ayudará a mostrar la metodología y responsabilidad de la
supervisión en estos procesos. Nuevamente, todo esto se trata de
un modelo de creación de hábitos, que para el caso de la
dirección media, son hábitos de buena gestión.
P. Los procesos de mejora no
poseen sistemas de dirección poderosos que permitan sostener por
largo plazo las iniciativas de mejora. Las acciones de
mejora están desarticuladas con los objetivos estratégicos de la
compañía o no se disponen de mecanismos específicos para
controlar y promover su logro.
R. Existe un excelente modelo de
gestión que permite la integración de los objetivos estratégicos
de la compañía y las acciones de mejora en los diferentes
niveles de la empresa. Este sistema es conocido en Japón con el
nombre de Hoshin Kanri o Dirección por Políticas. Hoy empleamos
un nuevo modelo de dirección de empresa conocido como
Productividad Total, procedente del Hoshin Kanri, más universal
que el TPM, que permite articular las estrategias Lean TPM, TQM,
Mass Customization y otras estrategias de mejora, en un solo
modelo de gestión corporativo. La Productividad Total es la
solución japonesa al desarrollo del pensamiento estratégico de
una corporación hacia la productividad en todas las unidades
estratégicas de la empresa. Este es un tema muy desconocido en
occidente, ya que se trata de estrategias corporativas, muy
protegidas por la industria japonesa. Podríamos decir, es la
siguiente etapa del TPM, pero con visión de alta política de
empresa.
En la entrega (C) siguiente,
analizaré los aspectos relacionados con el estilo de formación y
educación, especialmente desarrollados en el interior del TPM (Toyota)
que pretenden evitar las prácticas deficientes que siguen las
empresas para entrenar a sus operarios.
Humberto Alvarez Laverde.
Ingeniero Industrial Superior, Ms.C. y
MBA por el IESE Business School. Director de ceroaverias.com
Barcelona, España. Febrero 25 2005
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