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2005-04-02

Productividad, Estrategia y Dirección General (CEO - Chief Executive Officer)

Reflexiones sobre los puntos de vista estratégicos de la Productividad y TPM (Parte A)

 

Por: Humberto Alvarez Laverde.

Ingeniero Industrial Superior. MBA por el IESE Business School.

 

"El liderazgo de la Dirección General (CEO) es vital para el éxito de una estrategia de mejora d la productividad."

Para facilitar la escritura de este documento, utilicé el concepto de CEO equivalente al de Dirección General

Se ha escrito mucho sobre estrategias de productividad, pero la mayoría de los esfuerzos de su mejora, no son verdaderamente estratégicas, debido a la poca atención de la dirección general y bajo cubrimiento de los programas en la organización.

La mayoría de los esfuerzos son tácticos, ya que estos se realizan en áreas aisladas, con métodos específicos para lograr resultados limitados. Estos resultados se logran en áreas o proyectos piloto, pero fallan al tratar de duplicarse a gran escala en una compañía. O, se logra razonablemente a gran escala, pero no se mantiene por largo tiempo. Mis asociados y yo, en nuestro trabajo con numerosas compañías, implantando esfuerzos de mejora de productividad a gran escala, hemos encontrado que la participación activa de la Dirección General, es el mejor señal que predice el éxito. Cuando describo esta participación como "estratégica", interpreto que la Dirección General:

  1. Asume el esfuerzo de mejora de la productividad como una parte integral de la planificación y dirección a largo plazo, y

  2. Observa su role como líder y fuente de valor para el proceso de transformación de la cultura corporativa.

Es interesante reflexionar sobre la poca intervención del CEO en los esfuerzos de productividad. Podría citar entre otras, las siguientes causas de su poca vinculación:

  1. Énfasis en la participación de los empleados. Numerosos esfuerzos de productividad se han desarrollado como reacción a sistemas tradicionales de gestión, conocidos como "dirección autoritaria". Estos esfuerzos partieron de la premisa que los resultados de un trabajo son superiores, cuando es realizado en aquellos niveles donde se sabe más sobre como hacerlo. Estos esfuerzos emplearon una variedad de técnicas y actividades, dándole al empleado la posibilidad de asumir mayores responsabilidades en la toma de decisiones y solución de problemas relacionados con su trabajo. La participación se puede lograr con el enriquecimiento del trabajo, establecimiento de metas compartidas (Hoshin Kanri), pequeños equipos de mejora y otros canales, siendo lo esencial de esta idea, mejorar la participación. Sin embargo, este enfoque considera que los verdaderos "campeones" de la mejora de la productividad, son los empleados a los que se les pretende involucrar. Sin embargo, la actitud del CEO en estos programas puede ser neutral y algunas veces hasta negativa. De esta forma, numerosos programas de mejora de productividad caen en manos de "especialistas", "coordinadores" o "consultores" en los que se delega el poder de implantar y liderar los procesos de implantación. De esta manera la empresa realiza algunas mejoras en productividad, sin embargo, la compañía no logra transformar su cultura plenamente.

  2. Énfasis operacional. La productividad es el resultado de numerosos factores, y algunas veces su mejora se ve asociada únicamente a unas pocas variables que se deben afinar. Reducción de mano de obra, nuevas tecnologías de producción, mejor uso del tiempo y otros recursos. Pero ellos, no necesariamente reflejan un concepto de productividad con una visión de estrategia de cambio y de transformación de la cultura organizacional. Generalmente, la productividad no se observa como una variable del negocio que debe ser dirigido por el CEO.

  3. Orientación a proyectos piloto. Numerosas compañías seleccionan algunos "experimentos" o experiencias piloto, para iniciar sus actividades de mejora de la productividad. El propósito es probar y aprender la metodología que se utilizará en el despliegue en una fábrica o industria. Pero el CEO, raramente participa en el desarrollo de las experiencias iniciales y solo se involucra cuando se procede a extender el programa.

  4. No es claro el impacto estratégico de los programas. Poca atención se le ha dado en la literatura especializada en estrategia de negocios y en los programas de formación en estrategia corporativa para directivos, al tema de la productividad como un proceso que permite crear "recursos competitivos internos". Los conceptos que utilizan numeroso directivos para formular de estrategias de empresa en la actualidad, siguen un enfoque de pensamiento estratégico obsoleto, fuertemente orientado hacia el análisis exterior de la compañía, esto es, hacia la identificación de los movimientos del entorno externo de la empresa y sobre la forma de preparar respuestas efectivas a estos desafíos que vienen del exterior. Los directivos formados en este tipo de escuelas de pensamiento estratégico, ponen mayor atención a los complejos y poco certeros estudios de análisis de los sectores industriales (Escuela de Michael Porter). Hoy es cada día más difícil y poco útil emplear conceptos como los estudios SWOT (DOFA o DAFO), ya que la dinámica de los mercados hacen rápidamente obsoletas o inútiles las estrategias formuladas con esta clase de estudios. Estos métodos fueron desarrollados para una época histórica de entorno de negocios estáticos. Los nuevos modelos de pensamiento estratégico insisten en la necesidad de volver al interior de las compañías y buscar los "recursos clave", acumular estos recursos y preparar la compañía para competir en "cualquier cosa", "cualquier momento", "con lo que sea", esto es, la flexibilidad estratégica de la empresa. Un nuevo paradigma de pensamiento estratégico conocido como "Resources-Based View", podría ayudar a las empresas a formular estrategias nacidas desde el interior de la compañía, siendo la productividad de la organización un variable clave para competir en entornos muy dinámicos.   

¿Porqué el CEO debe tener un mayor role en el incremento de la productividad?

La principal argumento puede ser: la productividad es un factor estratégico, debido a que ella afecta directa y profundamente la habilidad para competir en un ámbito seleccionado. Estando tan profundamente unida al buen hacer de la empresa, esta representa un de los mayores esfuerzos organizacionales soportados por unas creencias y valores. Los valores y principios son establecidos y liderados por el CEO. Una de las actividades fundamentales del CEO de una empresa consiste en identificar los nuevos valores necesarios para estructurar la organización necesaria para impulsar la estrategia, facilitar el desarrollo de los sistemas de dirección y orientar las políticas de recursos humanos. Estas tres variables son vitales y se deben transformar en forma armónica para lograr los resultados esperados.

El papel del CEO consiste en preparar la organización para los grandes cambios que requieren los esfuerzos de mejora de productividad. El CEO es el mejor agente comercial de la productividad. Esto es verdad tanto para el interior, como para el exterior. El CEO debe vender su visión de lo que la compañía pretende alcanzar, los nuevos valores en que se apoyará para lograr esta visión, la necesidad para que cada empleado contribuya al proceso de transformación y la importancia de mantener permanentemente el esfuerzo.

El CEO debe aportar la visión de la productividad a la organización, indicando hacia donde se dirige la compañía y lo que se espera de los esfuerzos que se realizan en la mejora de al productividad. Ahora, los valores de la organización le dicen a los equipos de trabajo (apoderados), aquellos puntos fundamentales que se deben tener siempre presente para lograr la visión. Son los valores los que en las organizaciones modernas, han sustituido las viejas prácticas del control por sanciones y prohibición de comportamientos. El control del funcionamiento de la organización a través de los valores es un reto actual para las empresas. Es el CEO el responsable de poner en marcha este tipo de nuevos principios organizacionales. Repasemos las opiniones de Robert Hass CEO de Levi Strauss and Company, uno de los CEO más admirados: "En los actuales entornos volátiles y dinámicos ambientes de negocios, el control debe ser conceptual. La autoridad de un directivo, hoy no es suficiente para mantener la situación bajo control. Los valores suministran un lenguaje común para alinear el liderazgo y las personas en una compañía". El CEO debe suministrar el propósito estratégico de la productividad y visión. Además, debe promover los valores que estimulen a l organización a lograr lo mejor de ella.

Además de las políticas y visión, el CEO debe apoyar y promoverla participación de todos los integrantes de la compañía en los procesos prácticos de mejora de la productividad. Refuerzan el trabajo realizado en cada nivel, atiende a la sesiones de comunicación y divulgación de los principios fundamentales y creencias de la empresa. Participa en las acciones de reconocimiento, emplea las crisis de la compañía para reforzar los principios y retos. Finalmente, es el actor más importante del proceso de transformación de una compañía.

Humberto Alvarez Laverde

Director ceroaverias.com 

Barcelona, Abril  de 2005.