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En
nuestro sitio web, hemos recibido numerosos
comentarios sobre el desarrollo del TPM,
aplicando los pasos sugeridos por el JIPM.
Algunos de estos comentarios hacen referencia a
los beneficios que han alcanzado sus empresas
aplicando los pasos de Mantenimiento Autónomo.
Otros comentarios, en un tono de preocupación,
critican la metodología de siete pasos del JIPM,
ya que la consideran "pesada" o burocrática.
Otros cometarios que hemos recibido, más
radicales, comentan que no es necesario emplear
los pasos de MA. Estos diálogos nos han llevado
a reflexionar sobre las prácticas que estan
utilizando las empresas para implantar el TPM,
en especial, en el desarrollo del pilar
Mantenimiento Autónomo.
Consideramos que es necesario respetar el
proceso lógico de los pasos sugerido por el JIPM,
ya que esta metodología es fruto de largos años
de práctica por un número importante de
profesionales del JIPM y de líderes de empresa.
La metodología en pasos sigue una secuencia con
una gran lógica técnica. Algunos profesionales,
especialmente aquellos que se encuentran
iniciando su experiencia en las actividades TPM,
ven la oportunidad de simplificar o eliminar
algunos de los pasos o instrumentos de trabajo,
ya que los perciben como "burocráticos". Muchas
veces la falta de comprensión de los procesos
poco visibles que están implícitos dentro de la
metodología del JIPM, como son los procesos de
desarrollo de cultura, creación de hábitos
nuevos de trabajo y de aumento de la implicación
del personal, invitan a estos profesionales a
descartar algunos temas, lo cual puede conducir
a un desarrollo deficiente del TPM a medio
plazo, o que estas actividades no se sostengan
en el tiempo.
Cuando el TPM se interpreta como solo un
conjunto de herramientas de mantenimiento, es
fácil descartar toda la metodología de "empowerment"
inmersa en los pasos iniciales de MA. Esta
pérdida de visión del contenido de actividades
TPM, conduce a que en algunas fábricas, el MA se
trate como un trabajo simple de entregar al
operario una determinada cantidad de tareas
técnicas que realizan inicialmente los
profesionales de mantenimiento. En un buen
número de casos, el operario interpreta esta
decisión como "más trabajo que debe realizar",
rechaza el enfoque y se crea un determinado
grado de insatisfacción. Algunos operarios
llegan a considerar que TPM es "Todo Por lo
Mismo", "Todo Para Manuel" y otro tipo de
interpretaciones de insatisfacción.
Es
necesario llegar a un consenso, para no caer en
planteamientos extremos. No es bueno desarrollar
acciones de mejora de instalaciones sin contar
con alguna metodología Kaizen o de mejora
continua; como tampoco es bueno el planteamiento
de algunos visitantes de nuestro sitio, que
consideran que es casi imposible mejorar los
equipos si no se siguen los pasos sugeridos por
el JIPM para el MA. El inicio de actividades
rápidas de mejora de las instalaciones es
posible, pero una vez eliminados los problemas
más visibles, se deben desarrollar los pasos del
MA.
Creemos que es posible iniciar un proceso TPM
con una eliminación intensa de problemas de
pérdidas de condiciones básicas de equipos,
implicando al operario del equipo en el proceso
de identificación y eliminación de estos
problemas. De nuestra experiencia en fábricas,
estimamos que en instalaciones que poseen un OEE
cercano a 50 %, se puede incrementar 10 puntos
de OEE, con actividades que no requieren métodos
o herramientas especiales TPM. No es necesario
poner una etiqueta roja cuando en un sitio
encontramos una cuerda o cinta scotch para
sostener la tapa de un motor eléctrico. Son
numerosas "obras maestras" como las mostradas a
continuación, que no requieren ningún tipo de
paso o metodología TPM. Es simplemente sentido
común lo que se necesita para eliminar las malas
prácticas de conservación de equipos. Pero
eliminar estos problemas no significa que una
empresa esté implantando MA.
Una fábrica que elimina estos fallos, puede
rápidamente caer nuevamente a la situación
original de deterioro de las instalaciones, si
no crea una cultura de conservación de equipos y
existe una disciplina para cumplir los
estándares de limpieza y mantenimiento. La
decidida atención por parte de los directivos de
respaldar las acciones de mantenimiento de
equipos, es también un factor clave para la
mejora definitiva de las instalaciones. Este
cambio de cultura y de principios de trabajo,
requiere trabajar en el cambio de
comportamientos de las personas y esto exige
tiempo, estrategia de actuación y sistemas de
gestión o control. Esta es la verdadera
contribución de los pasos y metodología del MA.
El TPM aporta una forma de hacer cambiar la
cultura de trabajo y ayuda a implicar al
trabajador y la dirección para que no se caiga
nuevamente a situaciones como las mostradas en
las fotografías. El trabajo estandarizado,
actividades de Shop Floor Management, auditorias
TPM y otros elementos metodológicos aportados
por el JIPM, son fundamentales para construir
verdaderos sitios de trabajo de calidad y alta
productividad. Por este motivo, creemos que va a
ser muy difícil abandonar los pasos del MA.
Humberto Álvarez
Laverde |