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  No. 36.  2004-01-01  
 

Gestión de averías. Una nuevo reto para el personal de mantenimiento

Preparado por: Comité de gestión de información. ceroaverias.com

Uno de los problemas habituales en las áreas industriales en las empresas es la pérdida de información que se produce cuando se presenta una avería y se interviene para solucionarla. El personal encargado resuelve técnicamente el problema y la máquina recupera su funcionamiento normal. Sin embargo, uno de los productos finales de este trabajo, como es la experiencia y conocimiento adquirido al haber resuelto el problema se pierde y no se capitaliza como un recurso importante para la empresa.

Son varias las causas que conducen a la "pérdida de conocimiento y del saber en la empresa" en estas situaciones de mantenimiento, siendo las más destacadas las siguientes:

  • No existe una metodología y procedimientos concretos que indiquen la forma de registrar la información producida por una avería.
  • No se reconoce la importancia de la información para futuras acciones de mejora de los equipos.
  • Registrar la información no se aprecia como un trabajo que los técnicos deben realizar.
  • El departamento de mantenimiento no cuenta con una clasificación de averías e intervenciones que faciliten su registro.
  • Falta de estandarización de los términos a utilizar para registrar el problema.
  • No se trata estadísticamente la información histórica para diseñar acciones de mejora de los equipos
  • No existe la función o responsable de ayudar a realizar este tipo de análisis.
  • Falta de formación en conceptos de manejo de información y estadística de los técnicos de mantenimiento
De las anteriores causas se destaca aquella relacionada con la falta de una cultura de manejo y utilización de la información para prevenir la presencia de averías. El volumen de trabajo cotidiano es una de los principales pretextos que argumentan los técnicos de mantenimiento para justificar la falta de manejo de la información en las actividades de mantenimiento. En nuestro trabajo de exploración en varias compañías, hemos identificado los siguientes puntos débiles en la gestión de mantenimiento y las que se deben resolver prontamente para mejorar la productividad de las operaciones de la empresa:
  •  No existe un estándar para codificar equipos, averías e intervenciones que faciliten el registro de la información y su posterior manejo con métodos estadísticos. En las empresas se dispone de un libro o bitácora donde se "narra" la forma como se presentó el problema y sus causas. Al no existir un criterio único para registrar la información, cada persona resume su experiencia con su estilo y forma en este tipo de libros, haciendo muy difícil su tratamiento estadístico.
  • Los programas informáticos existente en el mercado (GMAO), ya sean pequeñas soluciones informáticas o poderosos programas (tipo SAP u otros), han descuidado en sus diseños conceptuales la posibilidad de gestionar las averías desde el punto de vista de su aporte a la mejora de los activos conocimiento de la empresa. Simplemente, se concentran en la gestión del tiempo de estas averías, costes, repuestos, mano de obra.
  • En la organización de la función de mantenimiento no se le ha dado suficiente soporte al desarrollo de las acciones de gestión de información, especialmente la utilizada para la gestión cotidiana o Daily Management Maintenance (DMM). Prevalece el empleo de las órdenes de Trabajo (OT´s) como principal instrumento de trabajo en las acciones preventivas, mientras que los análisis estadísticos son muy poco utilizados para preparar las acciones de mejora de los equipos.  
El TPM sugiere a través de su pilar Mantenimiento Planificado una lógica segura y probada para mejorar la gestión de información de averías. La estructura de los dos primeros pasos de este pilar son fundamentales para lograr mejorar la gestión de información de las averías. En el paso uno de este pilar, el JIMP sugiere los siguientes acciones para mejorar la gestión de las averías:
  • Clasificar los equipos por categorías (A,B,C)
  • Clasificar averías por criticidad y riesgo. Un análisis AMFE será muy útil para estos casos.
  • Clasificar fenómenos físicos de la avería (ver fundamentos del método PM para ampliar el concepto de fenómeno físico).
  • Clasificar intervenciones
  • Preparar estadísticas e historias para cada uno de los anteriores puntos.
  • Procesar la información empleando técnicas de estratificación y herramientas de análisis gráfico estadístico.
  • Desarrollar acciones de mejora a partir de los datos estadísticos (Daily Management Maintenance).
  • Replicar las experiencia y las mejoras logradas a equipos similares.
  • Actualizar en forma dinámica los programas de mantenimiento preventivo con la información y experiencia adquirida a partir de los análisis estadísticos.
En el mercado europeo existen pocas soluciones informáticas desarrolladas para la gestión de averías. la mayoría de aplicaciones GMAO ofrecen pocas ayudas para este trabajo. En numerosas empresa japonesas se emplean instrumentos de gestión visual para el manejo de esta información estadística de averías. El más destacado es el Diagrama de Dados desarrollado en la compañía Toyota, siendo este gráfico muy útil para realizar el seguimiento de las diferentes averías en un solo formato con gran comunicación visual. Su objetivo es lograr un buen seguimiento de las averías, causas, fenómenos físicos, causas de averías y replicación de las mejoras a equipos similares. Creemos que así como el OEE o Efectividad Global de Equipos (EGE) se emplea para medir el progreso de la productividad del equipo, la información sobre el comportamiento de las averías es fundamental como instrumento de trabajo para el diagnóstico de los problemas.

 

Es importante comprender que la base de la mejora de los equipos está en los datos y hechos que estos arrojan durante su operación cotidiana. Los datos, información y conocimiento como elementos encadenados son fundamentales para mejorara los planes de intervención de los equipos y reducir drásticamente los fallos en los equipos. La mejor labor de mantenimiento es aquella que se realiza bajo un enfoque proactivo y esta exige contar con excelentes datos e información sobre el comportamiento de los equipos.