La mejora
continua de una fábrica requiere de sistemas de control
visual, que permitan gestionar eficazmente todas las
actividades diarias realizadas por el personal
operativo. En igual forma que la tripulación de un avión
que utiliza instrumentos de control que le indiquen la
altura del aparato, combustible, tiempo de vuelo,
presión de la cabina y otras medidas útiles para pilotar
el aparato, un equipo de profesionales de producción
requieren un panel de control para manejar eficazmente
las operaciones de la planta.
En la
industria japonesa se emplea el principio Nichijo
Kanri o "Management Diario", también conocido como
Gestión de la Rutina Diaria, con el propósito de ayudar
a centrar al personal operativo en los procesos que son
necesarios para la gestión de la empresa. Permite
controlar el rendimiento de los procesos a través de
medidas de gestión, por parte de cada persona
involucrada en el proceso.
El
sistema Nichijo Kanri complementa el sistema de gestión
Hoshin Kanri o dirección por políticas. La diferencia
entre el Hoshin y Nichijo está en que el primero traduce
la estrategia de mejora de fábrica en proyectos
breacktrouhgt o de ruptura, claves e importantes para
lograr aumentar la capacidad competitiva de la fábrica,
mientras que el segundo, permite controlar las
actividades a muy corto plazo, formuladas para el lorgo
de los objetivos de ruptura.
En la
práctica del TPM es fundamental el uso de Nichijo Kanri,
apoyado a través de tablones de gestión visual. Cada
actividad mantenida con Nichijo Kanri es documentada y
medida. Los pequeños equipos de mejora continua, que
realizan actividades de Mantenimiento Autónomo, pueden
realizar gestión diaria de la Efectividad Global de
Equipo (OEE), para valorar el impacto de las actividades
de limpieza profunda, eliminación de fuentes de
contaminación, lubricación y las 5S.
Además
de la gestión del OEE, los equipos autónomo de operaros
pueden seguir continuamente los resultados de las
cantidades producidas, pérdidas por problemas de
calidad, averías, incidencias y otros índices de
producción. Al disponer de indicadores preventivos que
les ayuden a predecir que las operaciones van por buen
camino, se podrán identificar oportunamente problemas y
facilitar el desarrollo de acciones correctivas para
evitar desviaciones importantes en los proceso
productivos.
Los
siguientes puntos son importantes para la práctica del
Nichijo Kanri:
-
Selección de indicadores. Se deben identificar las
medidas clave de rendimiento del proceso. A través
de un mapa del proceso se pueden identificar cuales
son las métricas significativas que miden el
rendimiento de los procesos clave.
-
Desarrollo de las pautas de control. Una vez
definidas de rendimiento, se establecen objetivos
para cada una de ellas, así como la fuente donde se
podrá obtener la información, el período de revisión
y el responsable de hacer este trabajo.
-
Preparar el despliegue a otros niveles. Se preparan
tablas que indican para cada nivel de la fábrica, el
tipo de medida y objetivo que debe ser controlado.
En el proceso de despliegue se "bajan" no solo las
metas, sino las métricas que se deben utilizar para
cada nivel de proceso.
-
Ejercicios de revisión. cada nivel debe establecer
una rutina de control periódico de las medidas y
metas establecidas. A nivel operativo, se recomienda
realizar en cada turno la valoración de las metas
logradas, sus desviaciones y nuevos retos. Los
tablones de gestión visual son muy útiles para este
proceso. Recuerde que el mejor sistema de
seguimiento es el realizado a través de procesos de
conversación. (El hombre cuando habla se compromete
- Austin 1980)
En otra
oportunidad revisaremos el efecto del sistema Hoshin
Kanri en la práctica del TPM.
Ishiro
Kuratomi
EUROTPM LAB.