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02-03-2008

SHOP FLOOR MANEGEMENT UN AGENTE CLAVE PARA CREAR CULTURA 5S Y TPM

 

Por: Humberto Alvarez Laverde

Son numerosos directivos que nos hacen la pregunta sobre la forma de implicar a los empleados para sostener a largo plazo los procesos de renovación de fábricas y talleres, a través de las 5S y actividades TPM - Kaizen. La industria japonesa, nos ha dado un buen ejemplo sobre la forma de hacerlo, a través del concepto “Gemba Kanri”. El término “Gemba” es muy conocido en la industria occidental y su traducción más aceptada en Japón es “el lugar donde la realidad existe” o más concreto, el sitio donde se realiza un trabajo práctico. Kanri es interpretado formalmente como administrar y/o auto control. En los países anglosajones emplean el término “Shop Floor Management” como sinónimo de Gemba Kanri. Este concepto se puede interpretar como la gestión de las actividades cotidianas o el trabajo que se realiza en el día a día en los talleres, fábricas, en las máquinas o en las líneas de producción, para obtener lo mejor de un equipo de colaboradores, en beneficio del cliente, la productividad y resultados de  empresa.

  • Primero que todo, Shop Floor Management es un proceso de dirección de las actividades operativas con las siguientes características:

  • Es un sistema de trabajo directivo necesario para crear una cultura de alta productividad e implicación

  • Revitaliza continuamente los procesos Kaizen para que no se agoten o disminuyan en su intensidad

  • Emplea metodologías específicas de trabajó, más allá del uso de un slogan, u otro tipo de campañas publicitarias con alta carga emocional.

  • Está fuertemente unido a las metas y objetivos de la dirección superior

  • Pretende implicar a todos los integrantes de  la organización en el proceso de mejora continua

  • Su trabajo concreto se desarrolla a través  del  aumento de la comunicación en dos direcciones en una fábrica

  • Utiliza medios visuales (Gestión Visual) y conversación como poderosos instrumentos de trabajo

  • Emplea sistemas estandarizados para el trabajo de gestión y seguimiento directivo

Shop Floor Management (SFM) implica una forma de liderar equipos de colaboradores, a través de formación intensa en los conocimientos técnicos del trabajo, desarrollo de competencias y comportamientos relacionados con la mejora continua, observación, trabajo estandarizado y disciplinado, aumento de habilidades para el análisis y solución de problemas, práctica continua del ciclo PHVA (Planificar – hacer -  Verificar – Actuar) y empleo del diálogo como herramienta de trabajo cotidiano.

Como proceso directivo, el SFM se inicia con las actividades de planificación donde se establecen los objetivos que se deben lograr en cada una de las áreas del taller o fábrica. Esto implica disponer de excelente información, la cual debe ser comunicada en forma transparente a los integrantes del equipo de trabajo del área. Una buena forma para realizar esta comunicación es a través del empleo de tablones de gestión visual muy simples y fáciles de entender por parte de los trabajadores. El “secreto” para lograr una mayor implicación del personal está en la apertura de un proceso participativo, para que los empleados puedan aportar sus ideas sobre la  forma o  los comos (acciones) que se pueden desarrollar para alcanzar las metas establecidas por la dirección superior. Siguiendo el proceso directivo, SFM implica organizar al equipo y asignar roles y responsabilidades, en especial las de seguimiento y auto control. Algunas compañías emplean esquemas o gráficos con la planta segmentada, con fotografías del empleado responsable de cada área o segmento asignado; otras marcan con el nombre del  empleado como “propietario” de un equipo o  área,  mientras otras lo hacen mostrando en un organigrama las áreas de responsabilidad de cada persona. Además de este sistema de asignación de áreas de responsabilidad, se prepara un documento simple  sobre las responsabilidades y roles del empleado para cada área, como también, del trabajo de supervisión o directivo que se debe ejecutar para soportar y seguir los equipos de trabajo.

El proceso de gestión en  su tercera etapa (ejecución), considera el soporte para el buen desarrollo de los planes establecidos, siendo la formación y el entrenamiento, la mejora forma de hacerlo. El entrenamiento para el funcionamiento del SFM está relacionado con el  aprendizaje en la interpretación de la información visual, análisis y solución de problemas, técnicas de presentación de resultados y entrenamiento en métodos de trabajo.

El liderazgo y seguimiento para la obtención de resultados es la parte fundamental del proceso directivo y en el sistema SFM se realiza a través de la participación activa en la promoción del trabajo de mejora continua de los equipos, iniciativas de reconocimiento, visitas continuas al “Gemba”, asistir a presentaciones de resultados de los trabajadores, auditar el progreso del desarrollo del  sistema SFM en todas las áreas de responsabilidad, participar periódicamente a  algunas de las reuniones que programan los niveles operativos para estudiar problemas, todo esto diseñado como un sistema de trabajo estandarizado, esto es, programado previamente, con una metodología de trabajo y un calendario conocido por todo el personal.

Creemos que el proceso directivo aplicado acertadamente, debe ser una batería de larga vida para sostener cualquier proceso de mejora continua. La renovación continua de retos a través de la formulación de objetivos y despliegue de estos hasta los niveles más operativos,  como también un fuerte liderazgo y revisión permanente de los resultados, es lo que realmente asegura que iniciativas como 5S, TPM, Seis Sigma o Lean Management, se mantengan a  lo largo de los años y no dependan de las emociones creadas a través de campañas publicitarias corporativas u otros medios similares, los cuales decaen y el  empleado, considera que ha sido una moda de corto plazo. 

Humberto Álvarez Laverde
Barcelona, Marzo 2 de 2008