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06-05-2005
Factores clave en el desarrollo del
Mantenimiento Autónomo
Entrega 1. Educación y formación
Por:
Humberto Alvarez Laverde. Director ceroaverias.com
Esta es una primera entrega sobre
los diferentes factores de éxito que inciden en el buen desarrollo del
Mantenimiento Autónomo. En esta serie de entregas cubriré entre otros los
siguientes temas: Relaciones interfuncionales, Daily Routine Work,
Actividades de Pequeños Equipos, Liderazgo, Apoderamiento en MA (Empowerment),
la práctica del ciclo CAPDo y Auditorias de Mantenimiento Autónomo.
CLAVE 1. FORMACIÓN PARA LA
INTRODUCCIÓN
La formación para el inicio del
Mantenimiento Autónomo es fundamental para garantizar el éxito de la
introducción del MA. La formación debe combinar dos aspectos: técnicos y
humanos. La formación técnica está asociada a los principios TPM,
conocimiento del equipo, capacidades para inspección del equipo, empleo de
instrumentos de gestión TPM, procedimientos de seguridad y otros temas
relacionados con el manejo de información. La formación en aspectos sociales
y humanos está relacionada con el fortalecimiento del trabajo en pequeños
equipos, liderazgo, apoderamiento, comunicación en el grupo, gestión visual
y el desarrollo de competencias personales de autonomía en el trabajo.
La estrategia de formación utilizada
juega un papel importante en el buen desarrollo de las etapas del MA. Una
buena estrategia de formación debe combinar aspectos como:
- Educación fundamental sobre
TPM. Esta se puede realizar en grupo, realizando conferencias y
presentaciones en grupo.
- Educación “Just in Time”. Se
realiza paso a paso y es la más importante para la creación de nuevos
hábitos. Debe ser estrictamente práctica y progresiva. Se desarrolla
aplicando instrumentos como OPL´s.
- Estrategia de formación roll-out
o despliegue de formación MA. Son los jefes los que reciben y transmiten
la formación en TPM.
- Entrenamiento en habilidades de
mantenimiento e inspección
- Compartir experiencias entre
áreas
La formación por sí sola no es
suficiente. Es necesario valorar las acciones formativas, no solo desde el
punto de vista del conocimiento transmitido y asimilado, como también, desde
el punto de vista del desarrollo de nuevos hábitos y comportamientos. Es por
esto, fundamental el desarrollo paralelo al MA, el desarrollo del pilar
Educación y Entrenamiento (E&E) que soporte este tipo de valoraciones de las
acciones formativas.
Los sistemas de gestión de formación
son elementos útiles para apoyar el proceso de implantación del MA y del
TPM. Una información oportuna sobre grado de cumplimiento de acciones
formativas, responsabilidades asumidas por los jefes para impartir la
formación, recursos utilizados y cubrimiento, son factores que muestran el
compromiso de los jefes y responsables con las acciones TPM. Una de las
barreras habituales que se encuentra el TPM para implantarlo, es la visión
miope de algunos jefes de área, que consideran que emplear este tiempo en
formación, es un despilfarro, en lugar de estar estos empleados
“produciendo” en sus respectivos equipos o líneas de producción. Cuando se
dispone de medidas que muestren los beneficios de las acciones formativas,
tanto en mejora de conocimientos, como en los resultados de productividad de
fábrica, se descubre el error en su apreciación y motiva a los jefes a
participar personalmente en estas acciones formativas.
Para integrar las actividades de
formación que realizan los departamentos de Formación de las compañías con
el TPM, es a través del alineamiento de los programas de formación con el
aumento del OEE (Efectividad Global de Equipo). Los responsables de
producción pueden identificar el valor de OEE que se pierde, debido a la
falta de habilidades y competencias del personal, tanto de mantenimiento,
como de producción. A partir de este valor, se diseñan acciones formativas
orientadas a mejorar estas habilidades y su efecto, se debe reflejar en la
mejora del OEE. Cuando la formación tiene un impacto directo en la mejora de
la productividad de la fábrica, los responsables la aprecian como una
excelente inversión, apuestan por ella y le dan todo el soporte necesario.
Cuando un responsable de producción, no aprecia que la formación le trae
mejora en los índices de su negocio, la considera como algo no útil y como
una pérdida de tiempo del personal. Sin embargo, esto no es suficiente, ya
que en toda compañía es necesario realizar acciones formativas que
difícilmente se apreciarán en el OEE. Se trata de educación en valores,
formación en competencias nuevas para el futuro, desarrollo de carrera,
cuidado de la salud y principios corporativos.
Humberto
Álvarez Laverde
Director
portal ceroaverias.com
Barcelona,
España.
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