![]() |
![]() |
|||
|
||||
|
2005-06-10 CREANDO UNA CULTURA DE MANTENIMIENTO AUTÓNOMO (MA) Por: Humberto Alvarez Laverde. Director ceroaverias.com El desarrollo del TPM implica realizar un trabajo dual: mejorar de las instalaciones de la industria y mejorar la actuación de los individuos responsables de las operaciones del negocio. Los esfuerzos que se realizan en estos dos ventores, deben conducir a la mejora de la productividad de la empresa y la calidad del ambiente de trabajo. Sin embargo, las empresas se tropiezan con barreras culturales y comportamientos que impiden el desarrollo pleno del TPM. Para desarrollar un Plan Maestro TPM, es necesario tener claro los valores que pretendemos crear con las acciones TPM y actuar en esta dirección. En este documento identifico los comportamientos y hábitos que se deben crear, muy necesarios para el buen desarrollo del Mantenimiento Autónomo y el TPM. 1. Responsabilidad personal. Este es uno de los principales valores culturales del Mantenimiento Autónomo. Este valor está muy relacionado con la capacidad del operario de asumir compromisos para realizar acciones individuales y autónomas; con la conciencia de que al realizar el trabajo asignado, el equipo al que pertenece el individuo podrá lograr sus objetivos. Podemos definir el trabajo de MA como un trabajo personal de "alta colaboración", donde cada operario realiza su trabajo con el más alto nivel profesional y cumpliendo todos los compromisos asumidos dentro del grupo de trabajo. Los compromisos que asume un operario en las actividades de MA pueden ser diferentes como realizar trabajos con las medidas de seguridad establecidas, cumplir con las actividades autónomas asignadas, cumplir con las acciones de autoformación planificadas, analizar y solucionar problemas, aportar ideas, coordinar reuniones de pequeños equipos, realizar inspección autónoma de equipos, etc. 2. Autocontrol. Este hábito está relacionado con la reflexión permanente sobre la forma como se realiza un trabajo. En la empresa japonesa utilizan la palabra "Kanri" para definir este principio de mejora continua. Practicar el Kanri implica evaluar la forma como realizamos un trabajo para lograr una meta, en lugar de controlar exclusivamente el alcance de la meta. Mi profesor Dr. N. Kano del Instituto Asia Bunka Kaikan me decía alguna vez: "no controles el resultado, debes controlar en tiempo real el proceso que sigues para lograr un resultado". Esta podría ser una adecuada interpretación del hábito de autocontrol. El hábito del autocontrol es aplicado al MA para valorar el progreso del OEE (Efectividad Global del Equipo), control de la formación, cumplimiento de estándares de MA, control de calidad en proceso, funcionamiento correcto del equipo, etc. 3. Participación. Este valor está relacionado con la comunicación y la apropiación del trabajo (empowerment). La participación se inicia con una buena comunicación, pero en especial, dialogando sobre la misión y visión del pequeño equipo de MA. La participación implica promover y lograr la confianza en dos direcciones: los jefes deben tener confianza y creer que sus colaboradores son competentes y pueden aportar ideas para mejorar las operaciones. El operario debe creer y confiar en la capacidad de dirección de su jefe y en la compañía. 4. Cultura de la prevención. El fundamento de las actividades del TPM es el Ciclo CAPDo (Chequear, Actuar, Planificar y Ejecutar). En MA el trabajo del operario consiste en identificar "fuguais" o defectos del equipo a través de su trabajo de inspección. Con este chequeo de la máquina, se ejecutan las medidas para corregir las incidencias. Hasta aquí este ciclo se relaciona con el trabajo de "apagar fuegos". La verdadera labor de mejora se realiza con los pasos P y Do de este ciclo. Se investigan las causas de la incidencia ya resuelta, con el propósito de eliminar la causa raíz del problema, evitando que el problema se vuelva a presentar en el futuro. Las actividades de MA como la limpieza, lubricación autónoma y ajustes, conducen a la prevención de las averías en los equipos. 5. Observación. La sensibilidad para observar cuidadosamente el estado en que se encuentran los equipos y las áreas de trabajo, como para actuar cuando se identifican situaciones anormales, se puede considerar como un hábito clave para el buen desarrollo del MA. Antonio Marina, un reconocido filósofo español considera que el "hombre debe desarrollar la "inteligencia visual, ya que muchos vemos pero no observamos". En muchas fábricas nos acostumbramos a ver el desorden de tal manera que ya nos parece que este desorden hace parte del paisaje y no actuamos para mejorarlo. 6. Pasión por los resultados. La ambición sana de lograr metas es la energía que hace los procesos de mejora sean perdurables. El TPM está estructurado en pilares y pasos. El ordenamiento de la metodología del TPM en pasos, permite tener la sensación de logro y progreso. Los expertos en alta montaña nos muestran que para lograr un ocho mil como el Everest, se requiere preparar y alcanzar por lo menos seis campamentos, desde la base hasta el sexto donde se ataca la cumbre. Alcanzar cada campamento implica un logro y suministra nueva energía para asumir el siguiente reto. En algunas compañías reconocen con un diploma el trabajo realizado por un pequeño grupo autónomo, cuando logran aprobar la auditoria correspondiente a cada paso. 7. Deseo de aprender. El MA no se enseña a los operarios en aulas o en clases magistrales. El MA requiere crear el hábito de autoaprendizaje a través de las OPL´s. La estrategia de formación del MA es similar a la utilizada en los programas de educación a distancia. Debe existir una motivación especial del individuo para asumir el reto de adquirir nuevos conocimientos cada día. El reto de los líderes que pretenden desarrollar el TPM en sus fábricas está en preparar las acciones adecuadas para crear este tipo de hábitos. Este es un tema que ha interesado a los hombres desde la antigüedad. Desde Pitágoras en su libro Versos Dorados, el hombre ha intentado sugerir métodos y principios para crear buenos hábitos. El TPM va más allá de los planteamientos técnicos. En MA no se trata de entregar estándares de limpieza para que el operario los aplique. El MA implica crear una cultura de trabajo diferente y esto se hace a través de educación, practicando un sistema de dirección y supervisión coherente con estos valores, enseñando con el ejemplo y naturalmente, estableciendo reglas del juego y sistemas de evaluación del progreso. Los que tenemos hijos hemos "luchado" para enseñar y crear buenos hábitos. Numerosas veces hemos tenido que insistir a nuestros hijos sobre la necesidad de cepillarse los dientes y nos ha costado trabajo logrado. El MA implica perseverancia, educación, buen método para actuar con las personas y ejemplo. Las personas no rechazan el cambio...rechazan la forma como pretendemos hacerlos cambiar...el MA requiere tacto y metodología eficaz.. Director portal ceroaverias.com Barcelona, España.
|
||