Organización
para el TPM. Análisis crítico
Por: Jiro Matsumaya (AMS Ltd.)
Presentación
El TPM como cualquier estrategia de empresa
requiere de una estructura organizativa para su puesta en marcha. Son numerosos los
diseños de organización que hemos visto utilizar para implantar TPM en las empresas.
Algunos más eficaces que otros desarrollados con estudios previos rigurosos y otros como
resultado del "impulso" de los directivos superiores que asignan el proyecto a
un "responsable TPM".
Este artículo tiene como Propósito
discutir las ventajas y desventajas de algunos de los modelos de organización utilizados
en las empresas para promover el TPM. Finalizará con una revisión sobre las
recomendaciones del JIPM para la puesta en marcha de un proyecto TPM.
Introducción
Desde el punto de vista teórico, diseñar
una organización significa preparar la forma como los integrantes de una empresa van a
interactuar para ejecutar las acciones previstas, su grado de poder, relaciones de
comunicación, delegación y redes de control de las acciones. Las organizaciones pueden
ser formales, informales y una nueva figura de ver las organizaciones como redes de
colaboración creativa.
Las organizaciones formales muestran
claramente los niveles jerárquicos y dependencia de asignación y control de actividades.
Estas son fácilmente apreciables en un organigrama. Las informales no se pueden apreciar
en un organigrama ya que se trata de las relaciones de amistad, trabajo en equipo,
cercanía física de los sitios de trabajo y redes de relaciones personales que se crean
por el contacto diario.
Crear una organización para TPM es un
trabajo delicado y del que depende el éxito o fracaso del proyecto TPM y el logro de los
resultados. La organización depende mucho del tipo de personas. Es posible que una
organización muy bien diseñada, con una arquitectura perfecta, no funcione para una
empresa con iguales características, ya que los perfiles personales son distintos. Esto
es, una organización depende en alto porcentaje de la cultura de empresa y
características personales de sus integrantes. Sin embargo, creo que la arquitectura
utilizada para coordinar el proyecto TPM se debe cuidar lo suficiente, ya que también,
con sólo cualidades personales no se pueden lograr las metas propuestas. Es necesario un
orden y una disciplina de asignación de responsabilidades y trabajo. Veamos a
continuación algunas posibilidades de organización existentes:
Responsabilidad de
un directivo funcional.
En esta alternativa de organización, el
proyecto TPM es asignado a un directivo que ocupa una posición en cualquier área
funcional de la empresa, las más frecuentes son: la función de mantenimiento, jefes de
producción, ingeniería de producción, coordinador de mejora continua, gestor ISO,
responsable medio ambiente o seguridad y en menor frecuencia, el área de recursos
humanos. Asignar el proyecto TPM a cualquier área funcional tiene la ventaja de tener un
gestor "visible" del proyecto TPM, que se le puede pedir resultados concretos de
logro de objetivos y que hará todo lo posible para implantar TPM en el menor tiempo
posible. En algunas empresas contratan "expertos TPM" para que implanten el
proyecto en la compañía. Sin embargo, esta decisión tomada por los directivos de
asignar un responsable TPM conduce a varios problemas:
El TPM se asume como el proyecto del
directivo a quien se le ha asignado la responsabilidad de ponerlo en marcha. La
organización no logra identificar que se trata de una estrategia global de mejora de la
posición competitiva de la empresa. Simplemente, es un nuevo proyecto que debe ser
ejecutado por un responsable, que además de hacer su trabajo (digamos..planificación de
mantenimiento) debe realizar las acciones de implantar TPM en toda la planta industrial.
El problema es por lo tanto, que no toda la organización comprende y/o vé la necesidad
de involucrarse en el proyecto de implantación TPM.
Dependiendo del área a la que se le ha
asignado la responsabilidad el proyecto TPM, puede avanzar más o menos. Por ejemplo, si
es el jefe de producción el responsable, tendrá mayores posibilidades de avanzar en
algunos pilares TPM por que tiene a su cargo el personal operativo, en comparación con la
asignación del proyecto TPM al área de mantenimiento o al gestor ISO. (todo esto depende
del tipo de personas, cultura y grado de integración y cooperación entre departamentos).
En algunas empresas donde es muy fuerte la separación funcional, donde existen
"islas" o poca integración interfuncional, esta organización conducirá al
fracaso del proyecto. Son numeroso comentarios los que se escuchan en empresas que han
optado por este esquema..."ahh TPM es el proyecto del Sr. XX responsable de
mantenimiento". En esta clase de organizaciones el TPM no triunfará. El problema
consiste en que el TPM no recibirá esfuerzos de colaboración de departamentos que no
estés diréctamente comprometidos.
Numerosas actividades se deben desarrollar
con la cooperación de los operarios. Si el proyecto TPM se encarga a un área que no
tiene mando directo sobre el personal operativo, es posible que se pueda crear un
"puente" o by pass de la organización y existirán dos líneas de
coordinación con los niveles operativos: una la formal de la jefatura del área y otra
informal la del coordinador TPM que requiere que los niveles operativos trabajen para
"su" proyecto. En algunas empresas se ha presentado pérdida de liderazgo de la
línea funcional natural (supervisión), ya que es más fuerte el liderazgo del
responsable TPM y los operarios aceptan con mayor facilidad las iniciativas del
responsable TPM, que las directrices de sus jefes inmediatos. Existe un corto circuito de la organización. Esta situación se complica
cuando el responsable TPM tiene la posibilidad de "entregar" alguna clase de
motivación especial y su jefe natural no. En cierta compañía, el responsable TPM se
encargaba de ayudarle al operario a conseguirle un préstamo para vivienda, ya que tenía
un mayor acceso a los niveles directivos superiores de la empresa. Como
contrapartida..."tu me ayudas a impulsar en tu área...el TPM"
Coordinación del
TPM por un equipo directivo.
Esta es una buena alternativa si el equipo
está formado por los líderes de las diferentes áreas industriales y/o empresa. Este
equipo es dirigido por la máxima autoridad de l aplanta, empresa o área industrial. La
forma de trabajo juega un papel importante para el éxito del proyecto. En alguna empresas
la dirección incorpora el TPM como un objetivo más y se valoran sus resultados en
las reuniones periódicas de control. Algunos directivos han mostrado su compromiso con el
TPM creando una reunión especial mensual de evaluación y control, mientras que otros, en
las reuniones tradicionales, incorporan dentro de la agenda de trabajo un punto más que
son las acciones TPM. Este tipo de organización recurre a un facilitador o
"secretarios" como en Unilever Indonesia, ganador del TPM award 2001, para
realizar el trabajo de apoyo, logística de mantenimiento de los cuadros de control,
gestión de tarjetas de mantenimiento autónomo, contrucción de OPL`s, etc. Creo es un
modelo eficiente para empresas medianas y grandes para organizar las actividades TPM.
Liderazgo por
pilar.
La alternativa de organización por el JIPM
(Instituto Japonés de Mantenimiento de Plantas) es sofisticada desde el punto de vista
organizativo, muy eficaz y más compleja de implantar. Se trata de asignar cada pilar del
TPM (siete u ocho pilares) a un directivo o pequeño grupo de directivos de alto nivel y
quienes son los responsables de liderar cada pilar, coordinando las acciones de los
diferentes pilares en una conferencia o reuniones periódicas. Por ejemplo, en Unilever
Indonesia, poseen ocho grupos directivos o "brain groups" que se reparten la
dirección ed cada pilar. El Master Plan del TPM muestra y ayuda la coordinación de
intereses entre pilares y permite desarrollar acciones unificadas. El director de la
planta e ingeniería, por ejemplo, podrían liderar el pilar Mantenimiento Autónomo.
Mientras que el jefe de mantenimiento coordinará el pilar Mantenimiento Especializado.
Posiblemente, esta es una de las mejores estructuras ya que involucra con igual grado de
responsabilidad a los líderes de la planta o industria en un proyecto TPM.
Conclusión
Creo, que la estructura menos adecuada para
dirigir un proyecto TPM es aquella donde no se asume el proceso en una sola función de la
empresa. Cuando no se involucra a todas las personas en su gestión, difícilmente se les
podrá pedir resultados. La situación más dramática para un proyecto TPM consiste en
asignarlo a una función y el nivel de jerarquía es relativamente bajo. Por ejemplo, un
ingeniero de proceso que se encuentra en un nivel tercero o cuarto de la organización,
que además, no posee la experiencia o no es conocido suficientemente en la empresa.
Estimado lector, tenga en cuenta que las
personas hacen la organización. Es posible que tengamos un excelente líder y que esté
en un nivel bajo en la estructura. Puede ser un líder de pensamiento radical, joven y que
dará la batalla para lograr que se le escuche en la cúpula de la organización. No
importa donde esté, logrará dirigir con éxito y sobreponerse a la política de los
modelos burocráticos. Recuerde el ingeniero que creó el Play Station de Sony....era un
joven radical que logro vencer la organización pesada de esta empresa y alcanzó el
compromiso de un vicepresidente para que se hiciese una prueba de mercado. Como resultado,
la organización logró dar un salto en sus beneficios con un producto en el que nadie
creía y con el que la burocracia, hubiese terminado en la papelera. Sony obtuvo el 40 %
de sus beneficios con un producto desarrollado por líderes que están ubicados en los
más bajos niveles de una corporación.
Jiro Matsumaya. Director de Investigación
en AMS Toyo. Inc