"Un café descafeinado, con
sacarina y leche desnatada"
Fumio Takahashi. Tokyo AMS Lab. Inc.
En
algunos bares o cafés he escuchado este pedido al camarero. Seguramente este
café habrá perdido su sabor, gusto y placer. En igual forma, he visto numerosos
procesos TPM "light", con bajos resultados, pocas respuestas para
la mejora de la productividad, extraordinariamente simplificados, donde la participación
de la alta dirección es poca o ninguna, proyectos asignados a un solo
responsable TPM y el abandono de los métodos TPM,
pilares y pasos sugeridos, lo que me demuestra la existencia de una falta de
conocimiento profundo del funcionamiento organizacional
del TPM.
He tenido algunas
entrevistas con organizaciones que programan seminarios de formación sobre TPM
como Forum TPM, AIMUN, AEM, Teopsis y otras empresas de Latinoamérica y España.
Sus comentarios coinciden que en la mayoría de las convocatorias a estos cursos,
los que asisten en mayor número son los responsables de mantenimiento, siendo
en número muy inferior los participantes de las áreas de producción, desconocida
la participación de la función de gestión humana o recursos humanos, y definitivamente
ninguna, la participación de áreas administrativas, comerciales, logística y
otras unidades organizacionales. Esto me muestra que
existe un desconocimiento sobre la visión global
del TPM como un proceso que involucra a toda la organización.
El TPM al llevar en su nombre el término mantenimiento,
se ha asociado como un instrumento de gestión de mantenimiento, desconociéndose
las posibilidades de mejorar la
productividad total de toda una corporación.
Al revisar la
literatura TPM publicada en castellano, salvo los manuales del JIPM (TPG-Hoshin),
en los libros de Hartmann, Cuatrecasas, Sacristán Rey,
Murphy y otros, he observado que los enfoques sugeridos para
implantar TPM son simples, superficiales y no han considerado al
TPM como un proceso que afecta a toda la organización (Company-Wide TPM). Estoy
de acuerdo que no se debe seguir exactamente el modelo del JIPM o japonés, ya
que este es muy ambicioso, complejo y en algunas oportunidades, imposible de
aplicar, debido a diferencias culturales existentes.
Sin embargo, en esta literatura, no observo la utilización
de los métodos TPM fundamentales (OPL´s,
Visual Playboards, Dice Diagrams, reuniones 5´TPM, técnicas para estudiar averías,
etc.) que se pueden aplicar en cualquier tipo de cultura. Las acciones
directivas para la promoción y gestión del TPM no se han considerado
como capítulos significativos y se han evitado utilizar
los procesos fundamentales o pilares TPM. Por
ejemplo, se ha considerado que implantar un sistema de mantenimiento automatizado
es la respuesta adecuada para mejorar el mantenimiento planificado. Sin embargo,
considero que son los diseños de las estrategias de preventivo que aporta el
TPM, la estandarización de rutinas, el manejo de los "hechos" obtenidos
de la planta lo que realmente ayuda a mejorar la fiabilidad de los equipos.
Creo, que en este punto, el esfuerzo realizado por los profesionales
del JIPM ha sido valiosos, ya que ordena siguiendo el
modelo EFQM, los procesos y pasos a dar para la
mejora de la productividad de la empresa.
Para el desarrollo
armónico del TPM que conduzca a resultados satisfactorios
de mejora de la productividad, considero que una empresa debe tener en cuenta
los siguientes puntos:
-
El
TPM es una proceso que permite ayudar a lograr los objetivos estratégicos
de la empresa. No es en sí mismo una estrategia. Sus objetivos se establecen
a partir de los objetivos estratégicos de las operaciones industriales.
- Es
un proceso humano de intervención de la organización y no un proceso técnico.
Los conceptos de DO (desarrollo de la organización) son fundamentales para
comprender su funcionamiento y para el diseño de acciones para la implantación.
-
Los
procesos humanos clave que involucra el TPM son: conversación, trabajo de
alta colaboración (más allá de las reuniones de grupos), desarrollo de la
inteligencia y pensamiento visual, incremento de la participación y despliegue
de políticas (en Japón este proceso se conoce como catchball), autoformación,
creación y transferencia del conocimiento, etc.
-
Involucrar
a todas las áreas funcionales de la organización en su desarrollo.
-
Contar
con el comité directivo TPM, como figura de máxima y rectora del proceso.
- Desarrollo
de los pilares seguridad, medio ambiente, formación y educación como base
del desarrollo de los restantes pilares.
- Implantación
efectiva de los pasos de MA, Planificado y Mejoras Enfocadas en forma simultánea
para lograr mejoras de alto impacto. Los demás pilares se implantan como refuerzo
y continuación de las mejoras iniciales.
-
Medir
correctamente la EGE (OEE) y mantener este índice como medida del avance;
lo mismo que los índices MTBF, MTTR y los costes de mantenimiento por unidad
de producto.
- Utilizar
técnicas de mejora TPM para la eliminación de averías. Las técnicas de calidad
no son lo suficientemente poderosas para eliminar radicalmente averías.
-
Implantar
las auditorias de paso para valorar el progreso en el desarrollo de los pilares.
-
Para
el desarrollo del MA es necesario considerar la posibilidad de incluir el
paso "cero" de preparación, donde se realicen todas las actividades
previas de seguridad, sistemas de información para MA, preparar las herramientas
TPM, diseño del kickoff, realizar el plan de autoformación a través de OPL´s,
preparar los tableros de gestión visual, carpetas MA, tarjetas, etc.
-
Es
recomendable para el inicio del MA haber implantado la estrategia 5S en todas
las áreas periféricas de los equipos.
-
Las
bases de datos para la gestión de averías es muy útil para la implantación
efectiva del pilar mantenimiento planificado.
Otras
recomendaciones para la acción.
El
JIPM sugiere desarrollar el modelo directivo como un proceso de aprendizaje
del equipo gerencial superior. Este proceso más que lograr resultados de mejora
de OEE, es un proceso que le permite a la dirección aprender el proceso que
posteriormente va a conducir en toda la organización. Considero que la parte
más delicada del proceso de implantación y que generalmente es descuidada por
los líderes de las industrias, es la estrategia de formación. El proceso de
implantación exige entrenamiento riguroso de los operarios a través de OPL´s.
No basta con realizar reuniones o charlas sobre TPM para operarios utilizando
transparencias o presentaciones Powerpoint. El entrenamiento se debe realizar
aplicando los conceptos en el puesto de trabajo; este sistema puede tomar más
tiempo, pero es muy efectivo para iniciar el proceso de cambio cultural que
requiere el TPM. Cada empleado debe tener su plan de autoformación y se deben
desarrollar los mecanismos de autoevaluación y seguimiento. Uno de los errores
frecuentes en la introducción del mantenimiento autónomo es el de considerar
que el operario debe iniciar un trabajo de limpieza y ajustes simples como primer
paso del MA. Este enfoque no es adecuado. Es necesario desarrollar todos los
conceptos del paso uno sugerido por el JIPM para lograr llegar a la limpieza
inicial del equipo: adherir tarjetas, gestión de tarjetas, proceso de conversación,
análisis y solución de problemas, práctica de los 5´ TPM en el trabajo rutinario
y finalmente autocontrol con las auditorias de paso.
No
me quiero extender en esta reflexión, pero considero que son numerosas las rutinas
TPM que se desconocen, el JIPM ha publicado poca literatura con este tipo de
prácticas y la existente es de alto valor económico y está poco disponible o
tiene la barrera idiomática ya que está publicada en japonés. Cuando un occidental
visita las plantas japonesas, no puede apreciar en forma integral como funciona
el proceso TPM. Al TPM le puede suceder lo mismo que le ocurrió a los sistemas
JIT de Toyota, los cuales han sido estudiados en profundidad por académicos,
se han publicado numerosos libros sobre el tema, sin embargo, ninguna compañía
ha podido "copiar" y lograr los beneficios de la mejora de la productividad
como Toyota, ya que estos sistemas tienen un alto contenido humano, muy difícil
de apreciar con esta clase de visitas. Invito a los practicantes de TPM a estudiar
con mayor profundidad el funcionamiento organizacional del TPM, que no se centren
en los conceptos técnicos de mantenimiento de equipos exclusivamente, que consideren
la forma como el hombre interviene en estos procesos y la forma como la alta
dirección debe apoyar este proceso.