![]() |
||
|
En esta columna
publicamos tus aportes sobre TPM y Gestión de la Productividad.
El Sr. John Akenrman de T&C Machinery, Ltd. Comparte sus experiencias como coordinador TPM. Mis experiencias como coordinador
TPM
Hace tres años y medio la
dirección superior de la empresa me encargó, iniciar el
proceso de recolección de información sobre la forma de
desarrollar el TPM en una empresa. En una primera etapa,
asistí a seminarios especializados sobre TPM, compré la
literatura y videos existentes sobre el tema, visité compañías que
consideraba tenían un sistema avanzado, o por lo menos, ya
habían andado un camino en el desarrollo del TPM. En esta
primera etapa, detecté un primer punto que debería
considerar para evitar el fracaso del proyecto: ser
coordinador corre el riesgo de ser visto como responsable del
proyecto TPM. Yo venía de mantenimiento y consideré en su momento, que
si en esta primera etapa de revisión de información no
participaba algún líder de producción, estaba orientado en
una ruta incorrecta. Afortunadamente, el paso del tiempo
comprobó mi hipótesis, ya que en algunas fábricas que visité
inicialmente, el TPM se llegó a considerar el proyecto de
una persona, área o departamento, en lugar de ser asumido
como un proyecto de empresa.
Realizamos numerosos
programas de formación en el primer año. Impartimos más de
500 horas de entrenamiento a nivel supervisor, operarios de
líneas piloto y directivos (somos una empresa de 450
operarios).Pero la formación no fue todo. En la práctica
tuvimos problemas, especialmente para impulsar el
mantenimiento autónomo (MA). Los supervisores fueron entrenados,
pero no asumieron adecuadamente la responsabilidad de MA. En un principio
consideraban los supervisores que se trataba de un trabajo más para ellos.
Pasaban largo tiempo frente a los ordenadores,
preparando informes corporativos. Pero la verdad, fue la
dirección general quien nos dio un impulso en este tema, ya
que reaccionó fuertemente, cuando se informó que el programa
no avanzaba, por la creencia existente de la falta de tiempo
de los supervisores para realizar tareas de MA. Ordenó realizar un estudio sobre la
forma como la dirección media estaba empleando su tiempo.
Los resultados fueron dramáticos, más del 70 % del tiempo de
los supervisores estaban en las oficinas alejados de las
líneas y de la acción. La dirección estableció un reto de
eliminar el 60 % de las actividades de oficina de estos
empleados. De lo contrario, no serían merecedores de
continuar como supervisores, ya que "no quiero oficinistas y
administrativos deficientes..en lugar yo quiero buenos
supervisores.. si es necesario, se reforzará la estructura
de apoyo con otras personas, pero, lo primero consiste en
eliminar de sus trabajos lo que no añade valor.." . La verdad,
sobraron tres supervisores en la fábrica y no fue necesario
el soporte de oficinistas. Todo esto se reforzó,
desarrollando programas intensos de desarrollo de
habilidades de supervisión, empowerment, auto-liderazgo,
etc.
La situación mejoró, los
supervisores asumieron un mayor papel en el TPM, desarrollamos
exitosamente las 5S y el paso uno de MA. Pero notaba que
realmente el trabajo de promoción lo estaba realizando yo.
La dirección de producción confiaba en mi trabajo, pero
yo estaba insatisfecho, ya que no había cubierto toda la planta
con estos pasos iniciales. Mi tiempo no daba para más.
Consulté con un reconocido consultor y este me ayudó a
identificar un error en nuestro sistema. Realmente yo estaba
liderando y ejecutando las acciones TPM con la colaboración
de la dirección media. Pero los directores de producción no
lideraban personalmente el proyecto. "Yo les estaba
manejando su chequera y su cuenta bancaria. Ellos no lo
hacían". Hablé con la dirección general y esta reconoció que
el proyecto seguía en mis espaldas y no se había filtrado a
través de la estructura funcional de la empresa. Nuestro
director general lo expresó de la siguiente forma "cada uno
debe poner sus granos de arena para la construcción del
TPM, es necesario un mayor liderazgo de su parte". Pero el
problema que enfrenté en esta etapa fue tratar
de entregar un proyecto que yo había liderado, a un grupo de
directores que sabían muy poco de TPM. Noté que habíamos
cometido un error grave desde el principio. La formación
intensa técnica la realizamos para supervisores y operarios. Pero
nuestros directivos no sabían gestionar un programa TPM. A
estas alturas reconocí el fallo de no haber contado con una
guía inicial de un experto en estos temas (me enteré tarde,
sobre la estrategia sugerida por el JIPM, de desarrollar el
modelo directivo para formar nuestro equipo
ejecutivo). Pero también,
recordaba que los servicios que me ofrecieron los
consultores en la investigación inicial que realicé, eran muy superficiales y no poseían habilidades
de management. Eran consultores de mantenimiento y no de
dirección de negocios, que era lo que seguramente nos
habría ido bien para nuestro proyecto, con el propósito de
fortalecer el liderazgo TPM. Acudí a una empresa
de formación de directivos y adaptamos un programa de
formación de Dirección por Políticas aplicándolo al TPM. La
verdad, funcionó muy bien, pues el problema no era de falta
de conocimientos sobre técnicas TPM, ya que estas las
apoyaba yo personalmente. El problema es de gestión, como
sostener el programa a través de acciones de dirección. El
aporte más significativo de esta solución formativa fue
haber podido desarrollar técnicamente el proceso de
formulación y despliegue de políticas TPM, que contribuyó a
asignar responsabilidades directivas con el TPM, métricas y
un sistema de gestión eficaz, fundamentado en procesos de
diálogo y participación del personal.
En este momento este
programa se está realizando a nivel de supervisores, ya que
planificamos para el 2007, lograr involucrar a los operarios
en el proceso de formulación de objetivos TPM y empresa,
como también, el proceso de control. Creo que estaremos
llegando a una fase interesante del TPM de lograr un buen
control autónomo de las operaciones de negocio a nivel
operativo. En otra oportunidad, podré compartir mi
experiencia con el pilar mantenimiento planificado, el cual
es una verdadera odisea, a pesar que actuaba con mis
compañeros de departamento. Lo más complicado, como resolver
la integración de actividades de mantenimiento y producción.
John Akerman.
|