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MTBQF (Mean Time Between Quality
Failures) medida del Mantenimiento de Calidad
El pilar Mantenimiento de
Calidad (Hinshitsu Hozen) es una poderosa herramienta para
mejorar la calidad de productos, en procesos donde los
niveles de calidad exigida por los clientes es muy elevada.
Una de las formas de reforzar el sistema de calidad de una
compañía es a través de la combinación de los sistemas de
control de calidad de proceso (SPC, muestreo, visión
artificial, etc.), con los principios de control de las
características de calidad de la máquina, que tienen alta
incidencia en el producto final. Estos elementos de la
máquina, generalmente no se tienen en cuenta en los procesos
de verificación de la calidad, ya que esta se controla
específicamente sobre el mismo producto final. El
mantenimiento de calidad ofrece la posibilidad de controlar
la calidad del producto a través del mantenimiento de las
piezas y elementos de la máquina que inciden en la calidad
del producto. Por este motivo, el mantenimiento de Calidad
refuerza el sistema global de control de calidad de una
industria.
La métrica sugerida por los
expertos del Instituto Japonés de Mantenimiento de Planta (JIPM)
para controlar el estado de los componentes de la máquina en
cuanto a su fiabilidad, es el MTFQF o "tiempo medio entre
fallos de calidad". Este índice se puede interpretar como
una medida de fiabilidad de un elemento de una máquina, pero
desde el punto de vista de presentarse un fallo en la
calidad del producto final. Su medida es el tiempo en horas
en que funciona correctamente el equipo, hasta que se
presenta un fallo en los elementos de la máquina, conocidos
como características de calidad (CTQ) del equipo.
Inicialmente en nuestra empresa calculamos el MTBQF
aplicando los mismos principios de la Distribución de
Weibull, ya que creemos que su comportamiento se puede
modelar siguiendo la "curva de la bañera". De los datos de
nuestra práctica, hemos visto que realmente el
comportamiento de los fallos asociados a los CTQ o elementos
de la máquina que afectan la calidad del producto, son del
tipo exponencial decreciente. Esto es, en un principio,
estos elementos tienen una alta probabilidad de fallo
mientras se logra ajustar el proceso en los puntos óptimos
de operación del proceso. Una vez se logra la
estandarización del proceso y alcanzar el "center line"
adecuado, los fallos de calidad se comportan como una
distribución gaussiana. Este es un tema que en el mundo del
mantenimiento no se ha modelado adecuadamente y sabemos que
expertos de APSOLUTI están investigando y en corto tiempo
nos darán un modelo estadístico para el cálculo de este tipo
de fallos.
Desde el punto de vista
práctico, por ahora estamos empleando la media de los
tiempos y el modelo de Weibull. Sin embargo, nuestra
experiencia nos indica que el MTBQF es muy útil para valorar
el avance de las actividades de mantenimiento autónomo de
calidad y la mejora que se realiza al equipo por parte de
las acciones de mantenimiento planificado de calidad. Es muy
posible que el método de cálculo nuestro tenga errores, pero
lo importante es que nos permite valorar en forma relativa,
si la maquinaria ha mejorado su comportamiento en el
incremento del nivel de calidad. Este índice lo utilizamos
en nuestra empresa para facilitar la valoración del impacto
en la mejora de la calidad que realizan estrategias como SPC,
Ingeniería de Calidad, muy orientadas al proceso, frente a
las mejoras de la calidad, aportadas por la mejora de las
condiciones técnicas de la máquina.
Otro aspecto que debo
opinar es la necesidad de desarrollar previamente al
lanzamiento del Mantenimiento de Calidad, un trabajo intenso
para el desarrollo del mantenimiento autónomo. Sin este
pilar, es imposible implantar el MTBQF, ya que numerosas
paradas del equipo se deberán a condiciones diferentes al
fallo de los CTQ de la máquina.
Cordianlmente,
Yumari
Villalba. Global Tech. Inc.
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